lunes, 16 de mayo de 2016

Modelo Ecológico por Camilo Sebastián Barco


MODELO ECOLÓGICO

A.)  Determinar el propósito, alcance del modelo y limitaciones y autor o autores.

Propósito alcance y limitaciones del modelo ecológico: La psicología comunitaria puede referirse también a aquellos problemas psicológicos y sociales que pueden ser estudiados por los métodos establecidos en las ciencias de la conducta. En esta definición, el término psicología comunitaria representa un conjunto de temas a investigarse y evaluarse por un grupo de psicólogos, sociólogos y especialistas urbanos.
La psicología comunitaria también puede representar un objeto para crear un ambiente social que ofrezca a sus miembros un sentimiento de comunidad.
Una de las piedras angulares de la perspectiva ecológica es que se enfoca al contexto local. La premisa de la perspectiva ecológica es que los servicios comunitarios como intervenciones en una comunidad específica, debieran contribuir al desarrollo de la comunidad. La perspectiva ecológica es la evaluación de un escenario natural a fin de rediseñar el contexto que gira en torno a un problema social, de manera que un problema comunitario específico se altere a medida que el medio ambiente que lo contiene también se modifica. La perspectiva ecológica ofrece la posibilidad de no enfocarse únicamente a los efectos sino a las causas sistemáticas.
El adoptar la perspectiva ecológica significaría desligar el enfoque en las comunidades de las aspiraciones e intereses personales, o institucionales, y, en lugar de ello, convertir las circunstancias y los eventos locales en el objetivo importante del trabajo. Aquello significaría hacer cosas nuevas y diferentes, conocer la complejidad de la comunidad como un todo a fin de identificar los talentos y recursos que todavía están presentes. Significa identificar a aquellas personas que se interesan en su comunidad.
El observar a una comunidad ecológicamente significativa es mirar cómo se relacionan las personas, como se manejan sus roles, las organizaciones y los eventos. Si podemos ver la comunidad como una serie de sistemas y como es la relación de estos, tenemos una mejor oportunidad de diseñar proyectos, sistemas y servicios que se aproximen a las necesidades de la comunidad.
El programa ecológico puede establecerse desde la base en la comunidad, y no restringirse, únicamente a un grupo de profesionales o a un estrato social. La perspectiva ecológica aclara que si nos situamos en el interior de un contexto social, es más probable que hagamos un esfuerzo para resolver un problema social en la comunidad, y no simplemente ofreceremos una actitud adecuada con las habilidades profesionales.
Uno de las mayores dificultades en el suministro de servicios humanos es la resistencia de los profesionales a trabajar sobre problemas genéricos o sociales. Ciertamente, los problemas de la pobreza, el racismo, y la contaminación van más allá de las capacidades y perspectivas. El desarrollo ecológico de una comunidad significa que el profesional debe tener el deseo de desarrollarse con su comunidad. Debe ser capaz de dejar su molde profesional y adherirse al sentimiento de muchas personas y a los recursos que éstas posean.
Proporcionar bienestar ecológico significa ayudar a desarrollar los recursos naturales de una comunidad. El bienestar no representa la ausencia de enfermedad en los individuos, el bienestar se concibe como el desarrollo y la creación de recursos dentro de la comunidad.
Para la perspectiva ecológica los criterios sufren una modificación y se orientan hacia las relación de los seres humanos, hacia la forma en que los recursos prevalecen se fortalecen, hacia la manera en que las sub-unidades de la comunidad pueden desarrollarse y evolucionar, de tal manera de que la comunidad se adapte a nuevas influencias, hacia el cómo las comunidades múltiples y más pequeñas se suceden unas a otras a través del tiempo.

Urie Bronfenbrenner (Moscú, 29 de abril de 1917 - Ithaca, 25 de septiembre de 2005): Fue un psicólogo estadounidense que abrió la teoría ecológica sobre el desarrollo y el cambio de conducta en el individuo a través de su teoría de sistemas ambiente que influyen en el sujeto y en su cambio de desarrollo.
En contra de este panorama, Bronfenbrenner (1977b, 1979) plantea su visión ecológica del desarrollo humano, en la que destaca la importancia crucial que da  al estudio de los ambientes en los que nos desenvolvemos. Algo que considera imprescindible, especialmente si queremos evitar perdernos en descripciones excesivamente detallistas y en el estudio de procesos sin sentido. Bronfenbrenner defiende el desarrollo como un cambio perdurable en el modo en el que la persona percibe el ambiente que le rodea (su ambiente ecológico) y en el modo en que se relaciona con él.
El postulado básico del modelo ecológico que propone Bronfenbrenner viene a decirnos que el desarrollo humano, supone la progresiva acomodación mutua entre un ser humano activo, que está en proceso de desarrollo, por un lado, y por el otro las propiedades cambiantes de los entornos inmediatos en los que esa persona en desarrollo vive. Acomodación mutua que se va produciendo a través de un proceso continúo que también se ve afectado por la relaciones que se establecen entre los distintos entornos en los que participa la persona en desarrollo y los contextos más grandes en los que esos entornos están incluidos.
El propio autor aclara esta definición resaltando varios aspectos (Bronfenbrenner, 1979). En primer lugar, señala que hemos de entender a la persona no sólo como un ente sobre el que repercute el ambiente, sino como una entidad en desarrollo y dinámica, que va implicándose progresivamente en el ambiente y por ello influyendo también e incluso reestructurando el medio en el que vive.

B.)  Aplicación del modelo Ecológico en la comunidad “la maría”
La situación de desplazamiento produce efectos severos en la vida familiar y en cada uno de los miembros que la componente, atendiendo a su especificidad de género y edad, siendo los más afectados los niños y las mujeres. Los hogares se ven obligados a padecer un rápido proceso de organización - reorganización, que con frecuencia provoca el traslado abrupto de responsabilidades. En la búsqueda de supervivencia física y material, las necesidades emocionales y los efectos psicosociales producidos por el desarraigo, el miedo y el temor, así como el duelo por las pérdidas pasan a ser secundarios, sin recibir la atención adecuada.
En el caso del conflicto armado y del desplazamiento forzoso, se dan todas las condiciones adversas posibles para convertir a la sociedad en un medio de cultivo violento, que se permea hacia la estructura familiar, despojándola de su capacidad protectora y generadora de desarrollo integral en sus miembros. La violencia prolongada y sostenida invita a las estructuras sociales y familiares a participar de un juego dialéctico, en el que se apuesta a la estabilidad emocional de los individuos y por tanto al desarrollo colectivo de la sociedad; generando un trauma que invade todas las esferas humanas.
El trauma psíquico, social y psicosocial, son descritos por Martín Baró (1989), como la generalización de una disfunción, que se particulariza en el individuo por medio de experiencias extremas que le genera incapacidad para lograr ser, marca y determina los procesos históricos de la sociedad y establece una relación simbiótica entre individuo y sociedad, que retroalimenta su incapacidad para el desarrollo.
El desplazamiento provoca la pérdida de lazos afectivos, lo que se constituye en una de los factores de riesgo más Importantes. En los niños significa una ruptura en el proceso de socialización, que ocasiona, la pérdida de Identidad social e individual como resultado de la abrupta interrupción de la vida comunitaria. (SALAZAR y OAKLEY 1993)
El aprendizaje de las reglas sociales y morales es interrumpido cuando la familia es obligada a salir de su área y no puede ser posible continuar la educación en familia. Las creencias sobre lo correcto y lo incorrecto se vuelven menos ciertas, crecen las dudas sobre la justicia social’ (Richman, NAOMI. 1997)
Se presenta mayor desadaptación de los niños y jóvenes del área rural, que se enfrentan al cambio de un sistema tradicional de vida al insertarse en espacios socioculturales distintos, extraños y hasta hostiles. Los cambios pueden generar un Síndrome Reactivo de Angustia, que reúne los siguientes elementos:
Conflicto en sus relaciones interpersonales: Desestructuración de la vida familiar, como fuente de afecto y seguridad, lo cual produce miedo, ansiedad, depresión, desestructuración de la imagen y de los roles familiares.

Acciones a realizar desde el modelo Ecológico.
A pesar de que el tema de la atención psicosocial para desplazados es tan complejo debido a que existen diversos enfoques, desde el enfoque Ecológico, se realizaran todas las acciones y argumentos válidos en contextos sociales, geográficos, económicos, de salud pública y del proceso de desplazamiento específicos, que nos hace posible hablar de un "modelo ecológico” de intervención, se considera necesaria la definición de lineamientos conceptuales y prácticos que deben orientar las intervenciones de atención psicosocial.
 El trabajo psicosocial debe tener una visión integral de la vida de la persona y el impacto que las condiciones sociales y ambientales tienen sobre sí mismo. Desde este punto de vista, la salud y la enfermedad mental son el resultado de una historia psicológica conjunta, de las interacciones y relaciones con el medio ambiente total y con los otros seres humanos, de la cultura y el tipo de calidad de vida.
En este sentido, es necesario que se realice una intervención completa en las distintas esferas del ser humano y su entorno en este caso:
En el ámbito contextual en referencia al ambiente generado por la situación que se ha presentado, la atención psicosocial debe ofrecer la oportunidad para que las personas recuperen su autoestima, realicen adecuadamente sus procesos de duelo ocasionados por las pérdidas materiales y afectivas, con el fin de restablecer sus proyectos de vida y participar más activamente en los cambios sociales y productivos de su nuevo entorno social.
En el ámbito familiar, la atención psicosocial debe fortalecer las relaciones intrafamiliares, permitiendo a sus miembros el autoreconocimiento como parte activa de un sistema familiar, capaz de brindarles estabilidad emocional, disminuyendo el riesgo de la violencia intrafamiliar, el maltrato infantil y la adicción a las drogas y al alcohol.
En el ámbito ecológico, la atención psicosocial debe promover la capacidad de la comunidad para la protección de sus miembros, por medio de la prevención del deterioro del tejido social y fortalecimiento del mismo. Detectando oportunamente los conflictos que amenacen la identidad, la comunicación, la perdida de los intereses comunes y la perspectiva de futuro, y promoviendo procesos de construcción de proyecto vida, por medio de la formación de sus miembros para el desarrollo comunitario y la convivencia pacífica.
De tal manera las cuatro esferas deben ser abordadas simultáneamente permitiendo la integración de los individuos y su comunidad, lo que se traduce en procesos de desarrollo (individual, familiar y comunitario); por medio de procesos de intervención colectiva en el cual se complementan mutuamente la intervención psicológica y el restablecimiento del tejido social y un ambiente agradable del mismo, garantizando así el desarrollo del proceso al que se incluya la comunidad . Para tal fin se debe considerar los siguientes aspectos:
El proceso terapéutico: Debe iniciarse con el acercamiento a la comunidad a través de la familia y de los agentes que ejercen influencia en las relaciones sociales y la construcción, para obtener un diagnóstico profundo e identificación del problema y las necesidades de intervención terapéutica, grupales o individuales.
El abordaje terapéutico: Debe tener dimensión comunitaria, es decir que debe trascender las posiciones puramente clínicas y contextualizar la superación de traumas causados por la violencia y el desplazamiento en la habilitación de un contexto ecológico de comunidad para brindar a sus miembros posibilidades de estabilización y desarrollo que junto con el poder terapéutico del grupo, facilite el empoderamiento individual y grupal, la recuperación más rápida y efectiva, y el aprovechamiento del recurso profesional para lograr una mayor cobertura y por consiguiente generar también un mayor impacto positivo en la comunidad.

La intervención debe generar espacios de concertación y compromisos de redes de apoyo alrededor de la comunidad: Fortaleciendo la capacidad de ésta para establecer contactos, solicitar el apoyo, exigir sus derechos y responder a sus miembros con equidad.
El impacto que logre la intervención depende en gran medida de la participación de la comunidad en el diseño de la misma, en la confianza que tenga en la entidad que va intervenirla en cuanto a lo ideológico, metodológico, los compromisos reales y en los aspectos de seguridad y en el empoderamiento que le permita a la comunidad asumir los procesos una vez termine la intervención.
Las intervenciones deben cubrir el 100% o gran parte de la población objetivo, ya que la atención parcializada genera desacuerdos, iniquidad y conflictos que debilitan la integración social.

Salud Pública: La aplicación de un enfoque de salud pública al campo de la atención psicosocial para población desplazada se caracteriza por:
Ø  La utilización de criterios de focalización de la población y priorización de los problemas e intervenciones.
Ø  Perspectiva de atención que permita fortalecer las actividades de promoción de la salud con hincapié en la participación de la comunidad y generación de ambientes saludables, desarrollo de destrezas personales y familiares.
Ø  Por medio de procesos de formación que incluyan los diferentes actores como agentes comunitarios, agentes de salud, madres comunitarias, líderes comunitarios, maestros, agentes del Estado.
Ø  Es fundamental identificar los factores de riesgo psicosocial para conocer la dinámica social e implementar estrategias de prevención e intervención que respondan a la realidad de la comunidad. El riesgo psicosocial se presenta en diversos aspectos básicos, que podemos agrupar en:
La exposición a actos violentos tales como amenazas, torturas, desapariciones, el desplazamiento en sí, el desarraigo, las múltiples pérdidas tanto materiales como afectivas. De acuerdo a las características que se han observado en la población se plantean los siguientes indicadores, en forma general:
Perspectiva de vida, proyecto de vida: Búsqueda de alternativas de mejoramiento de su calidad de vida. Este indicador permite observar la actitud mental hacia su problemática actual y la capacidad de construir futuro, es decir la capacidad de buscar soluciones y alternativas de desarrollo.
Elaboración de duelos: Desarrollo de la capacidad de aceptación y reestructuración interna ante las pérdidas materiales y emocionales. Este indicador permite observar los niveles de recuperación emocional y la capacidad de buscar mecanismos de romper círculos de ira y dolor, lo que permite un nuevo arraigo y la construcción de esquemas sanos de relaciones intrafamiliares y sociales.
Aparición de síntomas o de trastornos afectivos: Es importante tener en cuenta la normalidad de algunos trastornos como respuesta a las situaciones vividas y la realidad actual de los desplazados en el nuevo ambiente. La anormalidad estaría determinada por el nivel de intensidad y el peligro que represente para el individuo y su colectividad. Por otra parte es necesario diferenciar la aparición de un síntoma de la aparición de un trastorno propiamente dicho. Este indicador permite observar los grados de deterioro e incapacidad para buscar el bienestar.
Familiares: Desintegración familiar, con un padre o madre como cabeza de hogar, familias numerosas, disfuncionalidad en la relación de sus miembros. El que se puede medir por los siguientes indicadores:
Ø  Vulnerabilidad: el hecho mismo del desplazamiento coloca a las familias en estado de vulnerabilidad, pero algunas cuentan con mas herramientas para el mejoramiento de su calidad de vida que otras. Se trata entonces de determinar la capacidad de las familias para reconstruir su estabilidad y asegurar el desarrollo de sus hijos.
Ø  Relaciones intrafamiliares: Es fundamental la capacidad de la familia para brindar a sus miembros estabilidad emocional por medio de la comunicación asertiva, el establecimiento de lazos afectivos genuinos, desarrollo de mecanismos de protección emocional especialmente para los niños y la estabilidad en las relaciones de pareja. El fin de este indicador es precisar los niveles de funcionalidad de la familia en aras de la protección y desarrollo emocional de sus miembros.
Ø  Relaciones extrafamiliares: el desarrollo familiar depende en gran medida de la capacidad para el establecimiento de relaciones y participación en las redes de apoyo
Identidad Cultural: La familia desplazada se ve sometida a los cambios culturales, cuyos efectos dentro de la estructura familiar pueden funcionar como obstáculos para su desarrollo o como mecanismos adaptativo y de protección. Este indicador debe proporcionar información sobre los elementos que fortalecen y protegen la familia y que representan un obstáculo para su desarrollo.
Socioeconómicos: Carencia de fuentes de empleo y de generación de ingresos, bajos niveles de educación y formación, alta concentración demanda de servicios (educativos, de salud, ayuda humanitaria, vivienda, recreación) en contraposición con la baja capacidad de respuesta estatal. De lo anterior se desprenden el siguiente grupo de indicadores:
Ø  Nivel educativo y/o capacitación: Las posibilidades de mejoramiento de la calidad de vida de la familia están determinada, en gran medida, por la versatilidad laboral de las cabezas o responsables de las mismas. Debe entenderse por capacitación por toda habilidad o talento desarrollado formal o informalmente por la persona observada.
Ø  Actividad económica: Se trata de conocer las fuentes de ingreso para el sustento de la familia, su estabilidad y efectividad.
Ø  Ofertas del mercado laboral: Este indicador debe proporcionar información sobre las posibilidades de trabajo y el conocimiento que las familias tienen acerca de estas.
Participación comunitaria: La familia debe desarrollar la capacidad para integrarse y participar en procesos de autosugestión y sociogestión para la solución de problemas, como parte de su adaptación al contexto social. El indicador debe arrojar información sobre la adaptación de la familia dentro de la comunidad y su adaptación.
Actividades de esparcimiento: La recreación constituye un elemento de canalización de la agresividad, frustraciones, dolor, rabia, etc. permite romper círculos de violencia, permite establecer nuevos canales de comunicación intrafamiliar y comunitaria.
Este indicador debe proporcionar información sobre la capacidad de la familia para transformar su realidad minimizando los efectos devastadores de la violencia y el desplazamiento.
Se debe no solo atender el sufrimiento, sino también todo el contexto social en el que se encuentran, enfatizando en la prevención más que en la asistencia. Para ello resulta fundamental la participación de la comunidad en la identificación de los problemas, necesidades y posibles soluciones, con el reconocimiento de las tradiciones y de los hábitos culturales.
La formación de redes es indispensable para el empoderamiento de la comunidad sobre su propuesta de vida: Se debe reconocer y rescatar el papel de la familia y de la escuela en la recuperación emocional de los niños y adolescentes, como un mecanismo para contrarrestar los efectos de la guerra y cortar cadenas de violencia.
Por tanto es necesario identificar las familias vulnerables y enfocar la atención al control de los factores de riesgo a los que se encuentran expuestos, y que amenazan el desarrollo individual, familiar y comunitario.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

·         Sánchez, Y. R. (s.f.). Los modelos Teóricos en Psicología Comunitaria. Recuperado el 26 de abril de 2016 de http://www.psicologia-online.com/colaboradores/yramiro/comunitaria.shtml


·         Valdeiglesias, S. P. (s.f.). Psicología Comunitaria y de los Servicios Sociales. Recuperado el 26 de abril de 2016 de http://www4.ujaen.es/~spuertas/Private/Tema7.pdf

·   Castro, F. (2010). Intervención psicosocial en la Comunidad. Universidad Nacional Abierta y a Distancia “UNAD”. Recuperado el 26 de abril de 2016 de http://datateca.unad.edu.co/contenidos/301500/301500_MODULO.pdf

· Sin autor. (n,d). Psicología Comunitaria. Recuperado el 26 de abril de 2016 de http://www.ecured.cu/Psicolog%C3%ADa_Comunitaria



No hay comentarios:

Publicar un comentario